En estética, los grandes cambios a veces se esconden en los detalles más pequeños. Una ceja bien definida, un color de uñas que acompaña tu look, una mirada que habla antes de que abras la boca. Esta temporada, la tendencia es clara: naturalidad trabajada. Resultados que se notan pero que no gritan.
CEJAS: LA FORMA LO ES TODO
El arco pronunciado de temporadas pasadas da paso a una ceja más horizontal, más llena y más natural. El objetivo ya no es la perfección simétrica sino el marco perfecto para tu rostro. Si llevas tiempo dejándolas crecer, es el momento de que un profesional les dé forma. Si ya las tienes definidas, quizás solo necesiten un poco más de densidad.
LAMINADO DE PESTAÑAS: EL TRATAMIENTO QUE ENGANCHA
Las que lo prueban no vuelven atrás. El laminado eleva, curva y define las pestañas propias durante semanas, sin extensiones ni drama. El resultado es una mirada más abierta y descansada desde el primer día. Ideal para las que quieren reducir el tiempo de maquillaje sin renunciar al efecto.
UÑAS: EL COLOR DE LA TEMPORADA
Esta primavera-verano los tonos que dominan son el beige rosado, el coral suave, el blanco roto y el lila empolvado. Colores que funcionan solos, sin decoración, con un acabado cremoso o satinado que estiliza la mano. Para las que prefieren algo más atrevido, el verde salvia y el azul celeste están siendo los más solicitados en nuestros centros.
MANICURA: MENOS ES MÁS (PERO QUE SE NOTE)
La uña corta y bien cuidada supera definitivamente a la uña larga descuidada. La semipermanente sigue siendo la opción preferida por durabilidad y resultado, y los acabados más demandados esta temporada son los monocromáticos con cutícula perfecta. Sencillo, limpio y muy elegante.



